Me interesó la concordancia de la luz cálida sobre el toldo y las sombras avioletadas con la túnica blanca y morado. La pincelada es rápida y sin detalles en la multitud, el micrófono, el lenguaje corporal de la figura y el espacio abierto completan la idea de que estadio está lleno de gente escuchando al orador.
Realizada en Plein Air (al aire libre) en el Estadio Nacional de Costa Rica durante el evento “Obras del Espíritu Santo”.