Daniel Alberto Criales Zarate

INFLORESCENCIAS

Inflorescencias investiga procesos de expansión, crecimiento y transformación orgánica a través de estructuras metálicas que evocan formas botánicas, organismos minerales y sistemas vivos en mutación.


Las esculturas parecen emerger lentamente de la materia oxidada, como si la naturaleza reapareciera desde los restos industriales. La corrosión, el desgaste y las variaciones cromáticas producidas por el tiempo convierten cada pieza en un cuerpo vivo, en permanente transformación.



FLOR DE LUZ by Daniel Alberto Criales Zarate, Image 1.
FLOR DE LUZ OXIDADA by Daniel Alberto Criales Zarate, Image 1.

CULTIVOS

 Esta serie surge como una reflexión sobre la relación ancestral entre humanidad y territorio. Inspiradas en los procesos de siembra, cultivo y transformación de la tierra, las esculturas funcionan como gestos de agradecimiento hacia la naturaleza y hacia quienes han habitado y trabajado el paisaje a lo largo del tiempo. 
ESPIGA I by Daniel Alberto Criales Zarate, Image 1.
CULTIVO I by Daniel Alberto Criales Zarate, Image 1.

ENTRE RUINAS Y RITUALES

La serie Entre Ruinas y Rituales surge de una reflexión sobre el territorio, la memoria y la transformación de la materia. A través de esculturas construidas en acero oxidado y materiales industriales reciclados, Daniel Criales desarrolla un cuerpo de obra que evoca vestigios arqueológicos, organismos minerales y fragmentos de una civilización en permanente transformación.


Las piezas habitan un espacio intermedio entre lo ancestral y lo contemporáneo. Sus superficies corroídas, ensamblajes metálicos y procesos de oxidación natural convierten al tiempo en un elemento activo dentro de la construcción de la obra. Expuestas durante semanas o meses a la intemperie, las esculturas permiten que la humedad, el clima y la corrosión intervengan directamente sobre la materia, generando una memoria física inscrita en el metal.


Inspirada en los cerros orientales de Bogotá y en la experiencia del paisaje andino como territorio espiritual y vivo, la serie propone una mirada sobre la naturaleza entendida no solo como entorno, sino como entidad sagrada y espacio de memoria colectiva.


La noción de ruina dentro de la serie no se relaciona únicamente con destrucción o abandono, sino con transformación y permanencia. Las esculturas funcionan como testimonios materiales de la fragilidad humana y de la tensión constante entre industria y naturaleza. El metal, símbolo de progreso y modernidad, retorna lentamente a un estado mineral, recordando que toda construcción humana permanece inevitablemente ligada a los ciclos de la tierra.

Entre formas orgánicas, geometrías erosionadas y estructuras que parecen emerger del paisaje, Entre Ruinas y Rituales configura una arqueología imaginaria donde pasado, presente y futuro dialogan dentro de una misma temporalidad.

GEOMETRÍAS ALADAS

Esta serie surge de la observación de las aves que habitan y atraviesan los cerros orientales de Bogotá. Las esculturas traducen la sensación de ligereza, desplazamiento y expansión del vuelo en estructuras geométricas construidas en acero.

Existe una tensión constante entre el peso del metal y la idea de elevación. Las piezas funcionan como vestigios de movimiento suspendido, donde la rigidez industrial intenta aproximarse a la fragilidad y libertad de las formas naturales.