Inspirada en una inmersión en nuestro hermoso Mar Caribe, esta obra nace de un instante en el que el océano pareció pintar con luz, movimiento y profundidad. La superficie se transforma en un cielo de nubes líquidas, mientras tiburones y cardúmenes emergen como pinceladas suspendidas en una composición efímera.
Al difuminar los límites entre realidad e imaginación, la imagen invita a contemplar al océano no solo como un paisaje, sino como una fuerza creativa capaz de transformar nuestra percepción y revelar la poesía oculta del mundo natural.
Premio:
1.er lugar – Adex Voice of the Ocean, Singapur, 2026