ERGUIDOS
Un reino sin jerarquías
«No imaginé animales viviendo como humanos; imaginé un mundo donde los humanos nunca fueron el centro.»
— Alfredo Cota
En Erguidos, Alfredo Cota reúne especies que jamás compartirían un mismo territorio para construir un reino donde las jerarquías desaparecen. Depredadores y presas, criaturas reales y seres casi míticos conviven bajo una misma condición: la presencia.
No todas son depredadores.
No todas son presas.
Hay un búfalo, un venado, una liebre, un lobo, un tigre, un dragón de Komodo, un pulpo y una harpía.
Alfredo no construye una cadena alimenticia.
Construye un reino.
La verticalidad deja de ser una cualidad anatómica para convertirse en un lenguaje. Cada figura permanece erguida con la serenidad de quien conoce su lugar sin necesidad de imponerse sobre los demás. Aquí, la dignidad no es un privilegio; es la condición compartida de todos los habitantes del reino. La fuerza no nace del dominio, sino de la coexistencia.
Al desplazar al ser humano del centro de la historia, Erguidos propone otra manera de imaginar el mundo: un territorio donde ninguna vida existe para ser superior a otra y donde cada presencia resulta indispensable para sostener el equilibrio del conjunto.
Erguidos no representa un bestiario.
Propone un encuentro.
Con criaturas que, al permanecer de pie frente a nosotros, nos invitan a imaginar un mundo donde la grandeza nunca dependió de ocupar la cima, sino de reconocer la dignidad de todas las formas de vida.