A través del dibujo y la pintura acrílica, su práctica explora escenarios postapocalípticos y universos ficticios que funcionan como metáforas visuales de un mundo fragmentado. Sus piezas —pobladas por infancias que habitan el colapso con desconcertante naturalidad, animales inquietantes y arquitecturas en ruina— conforman una narrativa visual íntima y simbólica, donde el caos se vuelve hogar y la luz brota desde adentro.
Ha sido beneficiario del programa Jóvenes Creadores del FONCA en dos emisiones (2015–2016 en pintura y 2020–2021 en dibujo), y ganador de la Bienal Arte Lumen 2018 en la categoría de estudiante. Su obra ha sido seleccionada en certámenes y plataformas como Salón Acme, PICTOLINE, el Museo de la Ciudad de México, MUCA y BUAP, además de haber realizado la exposición individual 2020 en Maximilian Contemporary, Oakland, California. Vive y trabaja en la Ciudad de México.