Me dijeron una vez: “La amnesia es espontánea y selectiva”.
Déjenme decirles que en algún punto, es cierto. Cuando las cosas no salen como algunos imaginaban, aparecen esas memorias oportunamente borrosas. De pronto nadie sabía, nadie recuerda, nadie tiene responsabilidad. Pero sí tienen algo muy claro: a quién señalar.
Este cuadro nace de esa fricción. Una invitación —o una provocación— a pensar cómo esquivamos las consecuencias de nuestros actos, y cómo ese “recordar a medida” no solo borra responsabilidades: también distorsiona la historia que después se pretende contar.
- Subject Matter: Abstract paint