congelo momentos de dinamismo y velocidad, creando una paradoja visual donde lo fugaz se vuelve eterno. La paradoja entre quietud y cambio se vuelve protagonista, evidenciando cómo el flujo de la vida puede capturarse en un solo gesto fotográfico. La serie captura el flujo de la vida, desde lo humano hasta lo natural, en una constante danza entre la quietud y el cambio, entre lo interno y lo externo, entre el presente fugaz y la memoria visual.